La estrategia detrás de la campaña de Vicio con Ferran Torres
La marca de restauración Vicio ha vuelto a sacudir el panorama publicitario con una innovadora iniciativa creativa en la que utiliza a su rostro más reconocible, el futbolista Ferran Torres, para restarle protagonismo de forma deliberada. La Vicio campaña Ferran Torres, titulada bajo el lema ‘Perdona Ferran. Las burgers van primero’, invierte la lógica tradicional del marketing de celebridades para reivindicar que el producto real de la compañía debe estar siempre por encima de la notoriedad de los rostros conocidos (El Publicista).
Esta acción parte de un planteamiento estratégico muy definido: si las hamburguesas ofrecen la calidad suficiente, no necesitan que una celebridad eclipse el foco principal de la comunicación comercial. De este modo, la ejecución visual sitúa la hamburguesa en el primer plano absoluto, mientras que el jugador del FC Barcelona queda relegado a un segundo término. Con esta estrategia de marca Vicio, la compañía desafía las fórmulas convencionales que asocian el éxito corporativo únicamente a la presencia masiva de famosos en los soportes publicitarios.
El sector de la publicidad y la comunicación comercial observa con atención este tipo de movimientos, que buscan redefinir la relación entre las marcas y las figuras públicas. En lugar de utilizar al deportista como un reclamo absoluto que acapare toda la atención del consumidor, Vicio opta por un ejercicio de ironía y autoconsciencia publicitaria que busca conectar desde la autenticidad y el sentido del humor corporativo, distanciándose de las campañas tradicionales.
Reivindicación del producto frente al exceso de ingredientes
El trasfondo de esta iniciativa publicitaria responde a una necesidad de poner en valor los pilares fundamentales sobre los que se cimenta la oferta gastronómica de la empresa. En un mercado altamente competitivo marcado por una tendencia constante hacia la acumulación de ingredientes y el barroquismo culinario, la compañía defiende su especialización en las smash burgers Vicio basadas en la materia prima, la técnica y el cuidado detallado de cada componente de la receta.
Según ha explicado Dani Manero Vicio en declaraciones sectoriales, el objetivo de la compañía pasa por seguir desarrollando acciones disruptivas que capten la atención del consumidor, pero manteniendo siempre una clara coherencia con el propósito corporativo. Tal y como señala el director de comunicación, esta creativa iniciativa ayuda a recordar aquello por lo que la marca quiere ser reconocida verdaderamente: la calidad intrínseca de sus hamburguesas por encima de cualquier artificio de comunicación.
La apuesta por el producto frente al artificio publicitario se alinea con la evolución del consumidor actual, que valora de manera notable la honestidad en la propuesta gastronómica. Las smash burgers Vicio se han convertido en un referente de este segmento, priorizando el equilibrio en la elaboración y la calidad de la materia prima frente a propuestas excesivamente complejas que a menudo desvirtúan el sabor original de la carne y los complementos esenciales.
Canales y soportes de la acción publicitaria
Para asegurar el impacto de esta propuesta, la campaña cuenta con un plan de medios multicanal que abarca diversos soportes estratégicos. Entre los canales elegidos se encuentran el entorno digital, las redes sociales corporativas, los espacios de publicidad exterior y los soportes propios de la compañía, trasladando de forma unificada el juego creativo entre la celebridad y el producto a cada punto de contacto con el consumidor.
La acción se enmarca dentro del posicionamiento global de la marca, que resume su identidad empresarial bajo los conceptos de rapidez, bondad y notoriedad, integrando de forma armónica las operaciones, el producto y la estrategia de comunicación comercial. De este modo, la notoriedad no se busca por el mero hecho de generar ruido mediático, sino como un vehículo para reforzar el valor operativo y culinario que define el día a día de la compañía en el competitivo sector de la restauración organizada.
En definitiva, la apuesta publicitaria demuestra que las marcas del sector de la restauración moderna pueden utilizar rostros de gran calado mediático sin perder de vista el valor fundamental de su catálogo gastronómico, estableciendo un nuevo estándar en el terreno del marketing comercial y el posicionamiento de marca.

