El Congreso tumba los decretos de vivienda del Gobierno

El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este viernes los dos reales decretos-ley sobre vivienda presentados por el Ejecutivo, derogando así las medidas urgentes previstas para el sector.

Fotografía editorial que muestra el hemiciclo del Congreso de los Diputados durante una sesión plenaria con los diputados en sus escaños.
Imagen de referencia original sin edición IA. Fuente: Expansion.

El Pleno del Congreso de los Diputados ha rechazado este viernes los dos reales decretos-ley impulsados por el Ejecutivo en materia residencial, en una jornada clave donde el congreso tumba decretos vivienda por una amplia mayoría absoluta de la oposición. La votación, que se ha desarrollado en un ambiente de alta tensión política, supone la derogación inmediata de un paquete normativo que pretendía transformar temporalmente las reglas del mercado inmobiliario español.

El primero de los textos normativos, enfocado en la protección de la función social y la ampliación de la oferta asequible, cosechó 172 votos a favor frente a 178 en contra. Este resultado se materializó tras un proceso de votación por llamamiento individual y evidenció la falta de apoyos suficientes ante el rechazo frontal de formaciones como el Partido Popular, Vox, Junts y UPN. Por su parte, el segundo decreto, centrado en la renovación automática de los contratos de alquiler impulsada por Sumar, obtuvo 166 votos a favor y 184 en contra, convirtiéndose de este modo en una de las disposiciones más efímeras de la democracia reciente al decaer apenas horas después de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

El contenido de las normativas y medidas derogadas

Las disposiciones legislativas rechazadas abarcaban un amplio abanico de intervenciones económicas y sociales destinadas a paliar la crisis del sector. Entre los ejes principales del primer real decreto figuraba la prórroga del denominado escudo social frente a los desahucios de familias vulnerables, proyectada inicialmente hasta el año 2030, una iniciativa directamente relacionada con lo recogido previamente en el artículo sobre el Gobierno aprueba el decreto de vivienda para desahucios hasta 2030 y blinda a los fondos. Asimismo, el texto contemplaba restricciones temporales a la adquisición de inmuebles por parte de determinados fondos de inversión, estableciendo umbrales vinculados al valor de tasación, además de reordenar la fiscalidad de las socimis orientadas al alquiler residencial.

En el plano fiscal y de ayudas directas, los textos preveían bonificaciones para inquilinos con ingresos inferiores a los 33.000 euros anuales, incentivos a los propietarios que rebajasen las rentas, una línea de préstamos del ICO sin intereses de hasta 50.000 euros para la compra de primera vivienda y la reducción del IVA al 4% para la construcción de promociones protegidas. Sin embargo, las discrepancias en torno a la definición exacta de los agentes especulativos y la supuesta rigidez de las exigencias normativas fracturaron el bloque parlamentario necesario para su convalidación en la Cámara Baja.

Tensión parlamentaria y las advertencias de los protagonistas

Minutos antes de que se procediera a la votación definitiva, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intervino de forma extraordinaria en el hemiciclo para reclamar a los grupos parlamentarios valentía y coherencia en defensa de unas medidas que calificó de equilibradas y necesarias. El jefe del Ejecutivo advirtió de que el rechazo de las iniciativas acarrearía consecuencias perjudiciales para la estabilidad económica y social del país.

En la misma línea, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, intensificó los contactos de última hora para intentar lograr la abstención de Junts, ofreciendo vías de tramitación parlamentaria mediante enmiendas. No obstante, la portavoz de la formación catalana, Míriam Nogueras, mantuvo el voto en contra de su grupo al considerar que las medidas del Ejecutivo lejos de solucionar el problema ahogaban la oferta y encarecían los precios. Por otro lado, formaciones situadas a la izquierda del PSOE, como Podemos, ya habían manifestado con anterioridad sus discrepancias estructurales con el alcance de las políticas oficiales, tal y como se expone en el análisis sobre cómo Podemos califica de inaceptable el decreto de vivienda y exige al Gobierno medidas estructurales.

Consecuencias económicas y respuesta de los colectivos sociales

El rechazo parlamentario de ambos decretos deja en suspenso la vigencia de los topes a los alquileres, la congelación de rentas y las nuevas obligaciones fiscales, abriendo un escenario de incertidumbre regulatoria para propietarios, inquilinos y operadores inmobiliarios. Las patronales del sector han señalado que la inestabilidad normativa perjudica la seguridad jurídica indispensable para incentivar la inversión privada en parque asequible.

En paralelo, la reacción social no se ha hecho esperar. La Confederación de Sindicatos de Inquilinas ha convocado movilizaciones masivas en más de cincuenta ciudades españolas como protesta ante la negativa de la Cámara Baja a convalidar los textos, advirtiendo de que mantendrán las protestas y estudiarán nuevas acciones sindicales ante la situación del acceso a la vivienda.

Fuentes consultadas

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