El IPC septiembre alcanza el 4,9% impulsado por el encarecimiento de los combustibles

El Índice de Precios al Consumidor sube al 4,9% en septiembre, su nivel más alto desde febrero de 2023, impulsado por el aumento de los carburantes y el transporte, y mantiene la rebaja fiscal de 20 céntimos por litro.

Vista de una estación de servicio con surtidores de combustible, un extintor rojo y una persona caminando de fondo.
Imagen de referencia editada con IA. Fuente: dem_capt23.

El IPC septiembre registró una tasa interanual del 4,9%, el nivel más alto desde febrero de 2023. Este repunte, confirmado por el Instituto Nacional de Estadística (INE), se debe principalmente al encarecimiento de los carburantes y al aumento de los precios del transporte, lo que tiene repercusiones directas en la economía familiar y empresarial, así como en la política fiscal del Gobierno.

El IPC repunta al 4,9% en septiembre

Según los datos definitivos publicados el 14 de octubre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) subió seis décimas respecto a agosto, situándose en el 4,9% interanual. Este es el mayor índice registrado desde febrero de 2023, cuando alcanzó el 6%.1 La cifra confirma la tendencia al alza que se había observado en los indicadores preliminares publicados a finales de mes, reflejando un comportamiento generalizado en los precios de consumo.

Además, el Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA) situó su tasa interanual en el 5%, cuatro décimas más que en agosto, con una variación mensual del 0,6%. Por su parte, el IPC registró tasas anuales positivas en todas las comunidades autónomas, destacando los mayores aumentos en Castilla-La Mancha y Galicia (ambas con un 5,5%) y los menores en Canarias y Aragón (4,4% las dos), según los datos del INE.2

Impacto de los carburantes y del transporte

El principal motor del aumento fue el encarecimiento de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que registraron una variación positiva frente al descenso observado en septiembre de 2025. La tasa interanual del grupo de transporte alcanzó el 10,5%, un punto más que en agosto.1 Asimismo, los precios del transporte de pasajeros por vía aérea disminuyeron en menor medida que el año pasado, contribuyendo al repunte general del sector.2

El aumento de los carburantes se atribuye, según el Ministerio de Economía, a la persistencia del impacto energético de la guerra en Irán y a un efecto base, ya que los precios de los combustibles fueron más bajos en septiembre de 2025.1 En el ámbito mensual, grupos como Vestido y calzado destacaron con una variación del 6,9% debido al inicio de la temporada de otoño-invierno, mientras que Actividades recreativas, deporte y cultura moderó su impacto por el descenso de los paquetes turísticos.2

Efecto en la rebaja fiscal de los carburantes y la electricidad

El Gobierno ha anunciado que, a partir del 1 de noviembre, se mantendrá la rebaja fiscal de 20 céntimos por litro en gasolina y diésel, medida incluida en el tercer paquete de protección a familias y empresas frente al conflicto en Oriente Medio.1 Sin embargo, la inflación interanual de la electricidad, situada en el 11,4%, está por debajo del umbral del 15% necesario para activar reducciones en el IVA o en el Impuesto Especial sobre la Electricidad.

Evolución de la inflación subyacente

La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, subió al 3,1% en septiembre, dos décimas más que el mes anterior y el mayor incremento mensual registrado en un septiembre desde 2021.1 Este aumento se vio reforzado por el alza de los precios de la vivienda, que crecieron un 1,1% con una repercusión positiva debido al encarecimiento de la electricidad y de los combustibles líquidos.2

En conjunto, la combinación de una inflación general del 4,9% y una subyacente del 3,1% indica que, aunque la presión de los precios energéticos está presente, la tendencia subyacente sigue moderada. No obstante, la persistencia de estos factores podría influir en futuras decisiones de política fiscal y monetaria.

Perspectivas y desafíos económicos

El dato del IPC septiembre mantiene la inflación por encima del 4% durante dos meses consecutivos, lo que plantea desafíos para el Banco de España en la calibración de sus políticas de tipos de interés. Además, la continuidad de la rebaja fiscal de los carburantes ayuda a mitigar el impacto directo sobre los consumidores, pero no aborda la raíz del aumento de los precios energéticos.

Expertos del Ministerio de Economía, encabezado por Carlos Cuerpo, señalan que la evolución de los precios de los carburantes seguirá estando vinculada a la situación geopolítica en Oriente Medio y a la dinámica de los mercados internacionales de petróleo.1 En este contexto, la política fiscal podría centrarse en medidas temporales de alivio, mientras se vigila la evolución de la inflación subyacente para evitar un endurecimiento prematuro de las condiciones financieras.

En resumen, el IPC septiembre al 4,9% refleja el peso de los combustibles y el transporte en la canasta de consumo, mantiene la rebaja fiscal de 20 céntimos por litro y plantea un escenario de vigilancia estrecha por parte de las autoridades económicas y los mercados financieros.

Fuentes consultadas

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